Ed Sulliband


lunes, 28 de abril de 2008

Camino de paz


Las montañas mueren lejos,
cercenadas por los cielos.
Me inundan los sentidos
y me dictan la verdad:
Soy pequeño en este mundo.
Amanece la bondad.

Los pasos del vasto valle
son peinados por el viento.
Y corriendo bajo el sol,
con la tarde y sombras largas,
respirando el aire eterno,
siento vida al parpadear.

Las estrellas en la noche
sólo siguen su cumplido.
Firmes astros de lo inmenso
sólo otorgan realidad.
Mi colchón de suave hierba
me encamina hacia la paz.

Lakatos Solnaciente

2 comentarios:

Yessi dijo...

Una bella imagen acompañada de bellas palabras.

Saluditos.

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

hermoso!