Ed Sulliband


viernes, 4 de abril de 2008

Extinción

“La destrucción se gestaba eternamente en las extremidades que nacían al costado de su cuerpo. Aquellos despiadados seres eran la razón de todos los males del maravilloso mundo que yo habitaba. Andaban erguidos sobre sus extremidades inferiores para poder desarrollar al máximo su velocidad y su agilidad, el deseo de poder los corrompía hasta la locura y esta locura los llevaba a realizar los actos más sanguinarios que puedan existir. Las razas de nuestro mundo sufrían sus torturas sin poder defenderse ya que su superioridad numérica, la increíble habilidad que poseían y la aterradora inteligencia que tenían eran abrumadoras e irresistibles, habían llegado para destruir y no se detendrían hasta lograrlo. Y destruían por simple diversión, cruelmente, sin detenerse a escuchar las plegarias que reclamaban piedad.

El mundo estaba agonizando, y a medida que avanzaba el tiempo la destrucción en sus almas crecía y se manifestaba en distintas formas. No se detenían, se multiplicaban de manera vertiginosa.

Yo terminé mi vida en sus manos, y escuché sus risas estridentes al momento en que mis ojos se cerraban para no abrirse nunca más. También escuché que entre ellos se hacían llamar... seres humanos."

E.S.P.A.D.A.

1 comentarios:

Máximo Ballester dijo...

Y cómo no: esto se puede ver hoy a la vuelta de la esquina en nuestro querido país.
Se destruye por destruir y está lleno de dementes. Me puse un tanto negativo me parece.

Un abrazo. Gracias por tu visita.